Te llega un correo de una empresa con la que tienes cuenta: han sufrido un incidente de seguridad y tus datos podrían haberse visto afectados. O lo descubres por tu cuenta, porque empiezas a recibir mensajes sospechosos que conocen tu nombre, tu dirección o tus últimas compras. Las filtraciones de datos son frecuentes y, aunque no las provocas tú, sí puedes hacer mucho para protegerte.
Qué es una brecha de datos
Una brecha es cualquier incidente que provoca la pérdida, el acceso no autorizado o la difusión de datos personales: un ataque informático, un error al enviar un correo, un ordenador robado. Tras un ataque, los datos pueden acabar a la venta o publicados en foros y canales de mensajería.
Los datos más habituales en estas filtraciones son nombre, correo, teléfono, dirección, contraseñas (a veces cifradas, a veces no), datos de pago parciales y, en los casos más graves, documentos de identidad.
Qué tiene que hacer la empresa
El RGPD impone obligaciones claras a quien sufre la brecha:
- Notificarla a la AEPD sin dilación indebida y, si es posible, en un plazo máximo de 72 horas desde que tenga constancia, salvo que sea improbable que suponga un riesgo para las personas (artículo 33 del RGPD).
- Comunicarla a los afectados sin dilación indebida cuando sea probable que entrañe un alto riesgo para sus derechos (artículo 34 del RGPD), explicando qué ha pasado y qué medidas recomienda.
Si la empresa no te ha informado y crees que estás afectado, puedes ejercer tu derecho de acceso para saber qué datos tuyos tenía y cuáles se han visto comprometidos.
Qué hacer tú, por orden
1. Cambia las contraseñas
Empieza por la cuenta afectada y sigue por cualquier otra en la que uses la misma contraseña o una parecida. Usa contraseñas largas y distintas para cada servicio; un gestor de contraseñas ayuda mucho.
2. Activa la verificación en dos pasos
En el correo, las redes sociales, el banco y cualquier servicio importante. Así, aunque alguien tenga tu contraseña, no podrá entrar solo con ella.
3. Vigila tus cuentas bancarias
Revisa los movimientos de las próximas semanas y activa las alertas del banco. Si se han filtrado datos de tarjeta, llama al banco para valorar si conviene bloquearla.
4. Desconfía de los mensajes
Tras una filtración aumentan los intentos de engaño personalizados: correos, SMS o llamadas que conocen tus datos y se hacen pasar por tu banco, por la empresa afectada o por un organismo público. No pinches enlaces, no des códigos y llama tú al número oficial si tienes dudas.
5. Si se ha filtrado tu DNI
Presenta denuncia ante la policía y conserva la copia: te servirá si alguien intenta usar tu identidad para contratar servicios o pedir préstamos. Valora también solicitar la renovación del documento.
Comprueba si estás afectado
Existen servicios públicos y de confianza que permiten comprobar si tu correo aparece en filtraciones conocidas. Usa solo servicios reconocidos y no introduzcas nunca tu contraseña en ninguno de ellos.
Si tus datos aparecen publicados en una web
Si encuentras tus datos expuestos en una página web o en un buscador, puedes:
- Pedir la retirada al responsable de la web, si es identificable.
- Pedir a Google que deje de mostrar los resultados con tus datos de contacto personales o con documentos de identidad, según sus políticas de retirada.
- Denunciar el contenido en la plataforma donde esté alojado.
- Comunicarlo a la AEPD, especialmente si la empresa responsable no ha actuado.
Si eres una empresa y la brecha es tuya
Si la filtración se ha producido en tu empresa, el enfoque cambia: tienes obligaciones legales. Debes documentar el incidente, valorar el riesgo para las personas, notificarlo a la AEPD cuando proceda dentro del plazo de 72 horas y comunicarlo a los afectados si el riesgo es alto. Comunicar con transparencia y rapidez es también la mejor forma de proteger tu reputación: lo que más daño hace no suele ser la brecha, sino la sensación de que se ocultó.
Pide ayuda si la necesitas
La línea 017 de INCIBE ofrece ayuda gratuita y confidencial a particulares y empresas ante incidentes de ciberseguridad, incluidas las filtraciones. Si sufres un fraude derivado de la filtración, denuncia ante la policía.
Te ayudamos a retirar tus datos
Si tus datos personales están circulando por internet después de una filtración, podemos localizarlos y gestionar su retirada en webs y buscadores. Analizamos tu caso gratis, te decimos con honestidad qué se puede conseguir, ya que la decisión final es de cada plataforma o buscador, y te damos un presupuesto cerrado. Más información en eliminar información personal.


