Una foto del primer día de colegio, un vídeo gracioso en la bañera, la celebración de un cumpleaños con el nombre del niño en la tarta. Compartir la vida de nuestros hijos en redes es natural, y casi siempre se hace con cariño. Pero cada publicación se suma a una huella digital que ellos no han elegido y que les acompañará cuando sean adolescentes y adultos. A esto se le llama sharenting: la exposición en internet de los hijos por parte de sus propios padres.
Por qué conviene pensarlo dos veces
- Datos que se acumulan. Nombre, fecha de nacimiento, colegio, barrio, rutinas, actividades. Por separado parecen inofensivos; juntos permiten saber mucho de un menor.
- Uso indebido de imágenes. Fotos aparentemente inocentes se descargan y acaban en otros sitios, a veces con fines que nadie imagina al publicarlas. La inteligencia artificial ha agravado este riesgo, porque permite manipularlas.
- Su reputación futura. Lo que hoy es una anécdota puede ser motivo de burla en el instituto o aparecer cuando busquen su primer trabajo.
- Su derecho a decidir. Llegará un momento en que querrán controlar su propia imagen.
Qué dice la ley española
- La Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor reconoce a los menores el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen, y prevé la intervención del Ministerio Fiscal cuando la difusión de su imagen o sus datos en medios de comunicación pueda implicar una intromisión ilegítima o sea contraria a sus intereses, incluso si hay consentimiento del menor o de sus representantes.
- La LOPDGDD, en su artículo 7, fija en 14 años la edad a partir de la cual el menor puede consentir por sí mismo el tratamiento de sus datos. Por debajo, el consentimiento corresponde a quien tenga la patria potestad o la tutela.
- El artículo 84 de la LOPDGDD pide a padres y tutores que procuren un uso equilibrado y responsable de internet por parte de los menores, y señala que la difusión de imágenes o información personal de menores en redes sociales que pueda implicar una intromisión ilegítima en sus derechos dará lugar a la intervención del Ministerio Fiscal.
- La Ley Orgánica 1/1982 protege la imagen de cualquier persona, también de los niños, frente a publicaciones de terceros.
Cuando los padres no están de acuerdo
Si los progenitores están separados y uno de ellos publica fotos de los hijos que el otro no consiente, los tribunales han considerado en muchos casos que es una decisión que debe tomarse de común acuerdo. Si no lo hay, se puede pedir al juez que lo resuelva.
Buenas prácticas sin dejar de compartir
- Perfiles privados y listas de contactos revisadas. Lo que se comparte con la familia no tiene por qué ser público.
- Sin datos de localización: ni el nombre del colegio, ni el uniforme, ni la calle, ni la ubicación activada en las fotos.
- Sin fotos en situaciones íntimas: baño, cambio de ropa, piscina.
- Sin nombre completo ni fecha de nacimiento junto a las fotos.
- Pregunta antes de publicar a partir de cierta edad. Además de respetarles, les enseña a cuidar su propia imagen.
- Revisa las fotos de otros: grupos de clase, actividades extraescolares, cuentas de familiares. Puedes pedir que no se publiquen o que se retiren.
Si ya hay demasiado publicado
- Haz inventario. Busca el nombre de tus hijos en Google y en Google Imágenes, y revisa tus propias redes y las de familiares cercanos.
- Empieza por lo tuyo. Borra o archiva lo que publicaste y ya no quieres que sea público.
- Pide a otros que retiren. Familiares, amigos, el club o el colegio. La mayoría lo hace sin problema si se lo pides con claridad.
- Usa las vías de Google. Cualquier menor de 18 años, o su padre, madre o tutor, puede pedir que se retiren imágenes del menor de los resultados de búsqueda.
- Ejerce el derecho de supresión ante webs que publiquen datos de tus hijos sin base legal.
Cuando hay un riesgo real
Si una imagen de tu hijo se ha difundido fuera de vuestro círculo, aparece en webs desconocidas, se ha manipulado o se usa para acosarle, no es un asunto de privacidad: es urgente. La AEPD tiene un canal prioritario para contenido sexual o violento, y en los casos graves hay que denunciar. Lo explicamos en detalle en contenido de menores en internet: cómo retirarlo.
En estas situaciones, actuar rápido y bien, con la base legal adecuada en cada plataforma, marca la diferencia. Lo hacemos de forma prioritaria y confidencial en eliminar contenido de menores.


