El problema no son las malas reseñas: es que los contentos no escriben
Quien tiene una mala experiencia escribe; quien sale contento, casi nunca. Por eso muchos negocios con un servicio excelente tienen una nota que no les hace justicia. La solución es pedir la opinión en el momento adecuado y ponérselo fácil al cliente.
Qué montamos
- QR y tarjetas NFC que llevan directamente a escribir la reseña, sin buscar el negocio.
- Mensaje después de la visita o la compra por WhatsApp, SMS o email, con el enlace directo.
- Respuestas a todas tus reseñas, buenas y malas, escritas por una persona.
- Informe mensual de la evolución de la nota y del número de reseñas.
Lo que nunca hacemos
No compramos ni escribimos reseñas falsas. Además de estar prohibido por la normativa europea de consumo, Google las detecta y puede marcar tu ficha o eliminar todas tus reseñas. Tampoco filtramos a los clientes para pedir la reseña solo a los contentos: eso también va contra las normas de Google.
¿Quieres saber cuántas reseñas te hacen falta para subir tu nota? Prueba la calculadora de reseñas.