Por qué te importa estar en un fichero de morosos
Te deniegan una hipoteca, un préstamo, una tarjeta o incluso un contrato de luz o de teléfono, y nadie te explica por qué. Muchas veces el motivo es una anotación en un fichero de solvencia patrimonial, como ASNEF-Equifax o Experian Badexcom, por una deuda que no conocías, que discutiste o que ya pagaste.
Estar en uno de estos ficheros no es una sanción, pero en la práctica te cierra puertas. Y la ley pone condiciones muy concretas para que te puedan incluir, que no siempre se cumplen.
Qué exige la ley para incluirte
El artículo 20 de la Ley Orgánica de Protección de Datos fija, entre otros, estos requisitos:
- La deuda tiene que ser cierta, vencida y exigible. Si la discutiste antes por la vía administrativa, judicial o en un procedimiento de resolución de conflictos vinculante, no debería figurar.
- El acreedor tiene que haberte requerido el pago y haberte informado de que podía incluirte en el fichero, en el contrato o en el momento de reclamarte.
- Los datos solo pueden mantenerse mientras dure el impago, con un límite máximo de cinco años desde el vencimiento de la deuda.
Si alguno de estos requisitos no se cumple, la inclusión es indebida y puedes pedir que se suprima.
Cómo lo hacemos
- Ejercemos tu derecho de acceso, que es gratuito, para saber en qué ficheros estás, quién te incluyó, por qué importe y desde cuándo.
- Revisamos la documentación: contrato, facturas, notificaciones y cualquier prueba de pago o de reclamación previa.
- Pedimos la supresión al fichero y al acreedor cuando la deuda está pagada, supera el plazo máximo de cinco años, estaba discutida o no hubo requerimiento previo.
- Si no contestan o se niegan, presentamos una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos.
- Si el caso lo pide, lo llevamos con el despacho de abogados con el que trabajamos para reclamar en el juzgado, también la indemnización por los daños que te haya causado la inclusión indebida.
Antes de nada
Pide los justificantes de cualquier pago que hayas hecho y guarda las cartas o correos de reclamación. Con eso se resuelven muchos casos sin llegar a la Agencia.
Cuándo no hay mucho que hacer
Si la deuda existe, es tuya, te la reclamaron correctamente y sigue sin pagar, la inclusión es legal. En ese caso no te vamos a vender una solución que no existe: lo más útil es negociar el pago con el acreedor y, una vez pagada, pedir que te den de baja.
Para revisar tu caso sin compromiso, pide el diagnóstico gratis. Y si crees que la inclusión te ha causado un perjuicio serio, consulta las acciones legales.