Cuando no hay a quién escribir
Una web sin aviso legal, alojada fuera de la Unión Europea, con el titular del dominio oculto y que no contesta a ningún correo. Es el caso más frustrante, porque las leyes españolas y europeas de protección de datos no siempre se pueden aplicar directamente a quien está detrás.
Pero que la web sea anónima no significa que no haya nada que hacer. Toda web depende de alguien: un proveedor de alojamiento, un registrador de dominios, un servicio que la protege y, sobre todo, un buscador que la muestra.
Las vías que usamos
- Avisos de derechos de autor. Si la web usa tus fotos, tus textos o tus vídeos, se puede enviar un aviso de retirada al alojamiento al amparo de la ley estadounidense de derechos de autor en el entorno digital (DMCA), que muchos proveedores aplican aunque no estén en Estados Unidos.
- Formulario de derechos de autor de Google. Permite pedir que se retiren de los resultados de búsqueda las páginas que infringen tus derechos de autor, en todo el mundo.
- Quejas de abuso al proveedor y al registrador. Los proveedores de alojamiento y los registradores tienen canales de abuso y normas de uso que prohíben, por ejemplo, el fraude, el acoso o la publicación de datos personales.
- Reglamento de Servicios Digitales. Si el servicio se dirige a usuarios de la Unión Europea, tiene obligaciones aunque esté fuera, entre ellas atender las notificaciones de contenido ilícito.
- Desindexación en Google desde la UE. Aunque la web siga publicada, se puede pedir que Google no la muestre al buscar tu nombre. Ver derecho al olvido.
Primero, la prueba
Antes de iniciar cualquier vía, conviene certificar el contenido. Si la web desaparece o cambia, tendrás una prueba válida si decides denunciar. Te lo explicamos en peritaje informático.
Los límites, con honestidad
- Algunos alojamientos ignoran las quejas de forma sistemática. Ocurre, y no siempre hay forma de obligarles.
- La desindexación por derecho al olvido se aplica en las versiones europeas de Google. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha establecido que no hay obligación general de aplicarla en todo el mundo, aunque desde Europa el efecto es el que más importa.
- Si la web se traslada a otro alojamiento, hay que empezar de nuevo con el proveedor nuevo.
- Identificar a quien está detrás solo es posible, en su caso, a través de una denuncia y de la cooperación judicial internacional, que es lenta.
Cómo trabajamos
- Identificamos quién aloja la web, quién registra el dominio y qué servicios usa.
- Te explicamos qué vías tienen opciones reales y cuáles no.
- Preparamos y enviamos los avisos, y hacemos el seguimiento.
- En paralelo, pedimos la desindexación en buscadores para reducir el daño desde el primer momento.
Cuéntanos qué web te preocupa en el diagnóstico gratis y te diremos qué se puede hacer.