Señales de alarma
Si en una propuesta ves alguna de estas cosas, para y pregunta. Algunas son solo malas prácticas; otras pueden meterte en un problema legal a ti.
En este sector hay de todo. No vamos a nombrar a nadie: te contamos qué preguntar antes de contratar, qué señales deberían hacerte desconfiar y cómo trabajamos nosotros, para que compares con criterio.
Ocho preguntas que cualquier agencia seria debería contestarte sin rodeos, antes de cobrarte nada.
Una agencia seria analiza enlace por enlace y te dice cuáles tienen opciones, cuáles no y por qué. Si te responde «lo quitamos todo» sin mirar nada, desconfía.
Normas de la plataforma, RGPD, derecho al olvido, Reglamento de Servicios Digitales o vía judicial. Te tienen que poder explicar la vía de cada contenido.
Debes saber qué incluye, qué no y qué pasa si una solicitud se rechaza. Desconfía de las condiciones que solo se explican por teléfono.
Si el contenido desaparece antes de certificarse, se pierde la prueba para denunciar. Pregunta si un perito lo documenta antes de pedir la retirada.
Pide nombre y apellidos del responsable. Si el caso puede acabar en un juzgado, pregunta qué abogado lo llevaría.
Debes poder ver qué se ha pedido, a quién, cuándo y qué han respondido. Un «estamos en ello» cada mes no es seguimiento.
Vas a compartir información muy sensible. Pregunta quién accede, cuánto tiempo se guarda y si firmáis un acuerdo de confidencialidad.
Una agencia que acepta cualquier cosa acaba usando atajos. Las serias tienen líneas rojas claras y te las cuentan.
Comparativa
| Lo que verás en muchas agencias | Cómo lo hacemos nosotros | |
|---|---|---|
| Antes de empezar | «Lo quitamos todo» | Análisis gratis, enlace por enlace |
| Condiciones | Letra pequeña y cobros sorpresa | Presupuesto cerrado y por escrito |
| Vías | Atajos que nadie explica | Solo vías legales, explicadas una a una |
| Pruebas | Se pierden al retirar el contenido | Un perito judicial las certifica antes |
| Reseñas | Positivas «asistidas» para tapar | Solo opiniones reales de tus clientes |
| Seguimiento | Un correo de vez en cuando | Zona privada con el estado de cada enlace |
| Responsable | Un comercial sin nombre | Javier Arenillas, con nombre y apellidos |
| Juzgado | Se improvisa si llega | Despacho de abogados colaborador |
| Casos sin opciones | Se aceptan igual | Te lo decimos y no los aceptamos |
«Lo quitamos todo»
Análisis gratis, enlace por enlace
Letra pequeña y cobros sorpresa
Presupuesto cerrado y por escrito
Atajos que nadie explica
Solo vías legales, explicadas una a una
Se pierden al retirar el contenido
Un perito judicial las certifica antes
Positivas «asistidas» para tapar
Solo opiniones reales de tus clientes
Un correo de vez en cuando
Zona privada con el estado de cada enlace
Un comercial sin nombre
Javier Arenillas, con nombre y apellidos
Se improvisa si llega
Despacho de abogados colaborador
Se aceptan igual
Te lo decimos y no los aceptamos
Si en una propuesta ves alguna de estas cosas, para y pregunta. Algunas son solo malas prácticas; otras pueden meterte en un problema legal a ti.
Guárdala en la cabeza o hazle una captura. Si no puedes marcar todas, pide que te lo aclaren antes de firmar, con nosotros o con quien sea.
Lo que no te vamos a prometer
No damos garantías de resultado, porque la decisión final no es nuestra. Lo que sí te damos es un análisis sincero antes de empezar, un presupuesto cerrado y el seguimiento de cada solicitud. Puedes leer los plazos por vía y nuestro código ético.
Porque no se trata de hablar mal de nadie, sino de que sepas qué preguntar. Con estas preguntas puedes valorar cualquier propuesta, también la nuestra.
No. Nadie puede garantizarlo, porque la decisión final es de la plataforma, el buscador, el medio o el juez. Lo que sí hacemos es decirte antes qué opciones reales hay y no aceptar los casos que no las tienen.
La idea no es mala en sí, pero muchas veces se usa con condiciones poco claras: cobros iniciales, resultados definidos a medida o permanencias. Nosotros preferimos un presupuesto cerrado y por escrito, sin sorpresas.
Sí, siempre que se haga por vías legales: las normas de cada plataforma, el RGPD, el derecho al olvido, la normativa de servicios digitales o la vía judicial. Lo que no es legal es hackear, amenazar o enviar avisos falsos.
Cuéntanos qué se hizo y con qué resultado. Revisamos si las solicitudes estaban bien planteadas, si queda alguna vía y si lo hecho ha dejado algún rastro que convenga corregir.
Cuéntanos qué te preocupa. Analizamos tu caso gratis y te decimos con sinceridad qué se puede conseguir.