Durante años, la reputación online era básicamente lo que salía en la primera página de Google. Ahora hay una segunda pantalla: lo que responde una inteligencia artificial cuando alguien pregunta por ti.
Haz la prueba
Abre ChatGPT, Gemini, Perplexity y Copilot y pregunta lo mismo que preguntaría un cliente:
- «¿Qué opiniones hay de [tu empresa]?»
- «¿Es fiable [tu empresa]?»
- «¿Quién es [tu nombre] y a qué se dedica?»
- «¿Qué alternativas hay a [tu empresa] en [tu ciudad]?»
Mira también el resumen que aparece arriba en Google cuando buscas tu nombre o tu marca. Apunta las respuestas y, sobre todo, las fuentes que citan.
De dónde sacan la información
Las IA construyen sus respuestas a partir de lo publicado: noticias, reseñas, Wikipedia, foros, directorios, tu propia web. Si lo que más pesa sobre ti es una noticia antigua o un hilo de foro, eso es lo que van a repetir, a menudo resumido de forma todavía más tajante.
Cómo se corrige
No se puede «editar» lo que dice una IA. Se trabaja sobre sus fuentes:
- Retirar o actualizar el contenido erróneo o desfasado (noticias, foros, directorios).
- Publicar información veraz y bien estructurada sobre ti en sitios que las IA consideran fiables: tu web con datos claros, perfiles profesionales completos, entrevistas, directorios de calidad.
- Cuidar las reseñas, que las IA usan mucho para responder «qué opinan de…».
- Medir: repetir las mismas preguntas cada pocos meses y comprobar si cambian.
Si quieres un informe completo, con las preguntas, las respuestas, las fuentes y un plan de acción, mira nuestro servicio de reputación en IA.


