Hace unos años, falsificar un vídeo creíble requería medios profesionales. Hoy basta una aplicación y unas cuantas fotos de redes sociales. Los deepfakes, imágenes o vídeos manipulados con inteligencia artificial, se usan para bromas, para estafas y, con demasiada frecuencia, para crear contenido sexual falso de personas reales. Si te ha ocurrido, no es culpa tuya y hay formas de actuar.
Qué es un deepfake y por qué hace tanto daño
Un deepfake sustituye o genera el rostro, el cuerpo o la voz de una persona para que parezca que hizo o dijo algo que nunca ocurrió. Los tipos más habituales son:
- Contenido sexual falso: desnudos o vídeos sexuales creados a partir de fotos normales.
- Montajes humillantes o difamatorios: situaciones ridículas, declaraciones inventadas.
- Estafas: vídeos o audios de alguien conocido pidiendo dinero o recomendando inversiones.
Que sea falso no lo hace menos dañino. Quien lo ve no siempre sabe que es un montaje, y el impacto emocional y social es real.
Lo primero: cuida de ti
Si el montaje es de carácter sexual o humillante, es normal sentir angustia, vergüenza o miedo. Habla con alguien de confianza. Si eres menor, cuéntaselo a un adulto. La línea 017 de INCIBE ofrece ayuda gratuita y confidencial, y no tienes por qué pasar por esto solo.
Paso 1: guarda pruebas
Antes de pedir la retirada, documenta:
- Las URL exactas donde aparece el contenido.
- Capturas en las que se vean la cuenta que lo publica, la fecha y los comentarios.
- Si te lo han enviado por mensajería, la conversación completa y los datos del remitente.
Si piensas denunciar, valora que un perito informático certifique el contenido antes de que desaparezca. Una vez retirado, puede ser muy difícil demostrar que existió.
Paso 2: pide la retirada a la plataforma
Las principales redes sociales y webs prohíben el contenido sexual no consentido y los montajes que se hacen pasar por otra persona. Denuncia cada publicación por el motivo más preciso que ofrezca la plataforma: contenido íntimo no consentido, suplantación o contenido manipulado.
El Reglamento (UE) 2022/2065 de Servicios Digitales obliga a las plataformas a tener un mecanismo para notificar contenido ilegal y a responder de forma motivada a esas notificaciones.
Paso 3: usa el canal prioritario de la AEPD
Si el montaje es de contenido sexual o violento, la Agencia Española de Protección de Datos tiene un canal prioritario para solicitar su retirada urgente. Está pensado precisamente para situaciones en las que la difusión causa un daño grave y hay que frenarla cuanto antes. Puedes usarlo aunque no sepas quién lo ha publicado.
Importante
No difundas el contenido para pedir ayuda, ni siquiera a amigos. Cada reenvío multiplica su alcance. Para pedir la retirada basta con aportar los enlaces.
Paso 4: pide a Google que lo retire de los resultados
Google permite solicitar la retirada de imágenes íntimas no consentidas y de contenido sexual falso que aparezca en sus resultados. También puedes pedir que deje de mostrar resultados que te asocian con ese contenido al buscar tu nombre.
Paso 5: valora la denuncia
Crear y difundir un deepfake puede tener consecuencias penales. Según el contenido y el caso, puede encajar en delitos contra la integridad moral (artículo 173 del Código Penal), en injurias o en la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento (artículo 197.7 del Código Penal), cuya aplicación a imágenes generadas artificialmente depende de cómo lo interpreten los tribunales. Si la víctima es menor, la gravedad aumenta.
Además, el Reglamento europeo de inteligencia artificial (Reglamento (UE) 2024/1689) establece obligaciones de transparencia para quien genera contenido manipulado que se hace pasar por real. La normativa avanza, pero el camino práctico sigue siendo el mismo: pruebas, retirada y denuncia.
Presenta la denuncia en la Policía Nacional, la Guardia Civil o la policía autonómica, con todas las pruebas que tengas. Si conoces al autor, indícalo.
Si eres una empresa o una figura pública
Los deepfakes de directivos y personas conocidas se usan para estafas y para dañar marcas. En estos casos conviene, además de pedir la retirada, publicar un desmentido claro por tus canales oficiales y vigilar si aparecen nuevas versiones.
Te ayudamos
Si alguien ha creado un montaje con tu cara, actuamos con discreción: aseguramos las pruebas, gestionamos la retirada en plataformas y buscadores y, cuando el caso lo requiere, contamos con un despacho de abogados. La decisión final es de cada plataforma; analizamos tu caso gratis y te damos un presupuesto cerrado. Más información en eliminar imágenes íntimas.


