Muchas solicitudes de retirada se rechazan no porque el caso sea malo, sino porque llegan incompletas: falta una dirección exacta, no se acredita la identidad o no se aporta la resolución que demuestra que el procedimiento se archivó. Preparar bien la documentación desde el principio ahorra semanas y aumenta las opciones de éxito.
1. Tu identificación
Casi todas las vías exigen acreditar que eres la persona afectada. Google, las redes sociales, los medios y la AEPD lo piden para evitar que alguien solicite la retirada de información ajena.
- DNI, NIE o pasaporte en vigor. Basta una copia legible.
- Puedes tapar los datos que no sean necesarios, como el número de soporte o la foto, siempre que se vea tu nombre y que el documento es válido. Algunas plataformas lo indican expresamente.
- Si actúas en nombre de una empresa: CIF y documento que acredite que puedes representarla.
2. Las direcciones exactas (URLs)
Este es el punto donde más solicitudes fallan. Las plataformas y los buscadores actúan sobre direcciones concretas, no sobre descripciones.
- Copia la URL completa de cada página, publicación, imagen o perfil, no la de la portada de la web.
- En Google, la URL que importa es la de la página de destino, no la de la búsqueda.
- En imágenes, guarda tanto la dirección de la imagen como la de la página donde aparece.
- En redes sociales, el enlace directo a la publicación o al comentario, no al perfil.
- Haz una lista ordenada si son varias, con una breve nota de qué contiene cada una.
3. Las pruebas del contenido
Necesitas poder demostrar qué se publicó, aunque más adelante se borre.
- Capturas de pantalla completas, en las que se vea la dirección, la fecha y el contenido.
- Capturas certificadas cuando el caso pueda acabar en un procedimiento judicial o cuando el contenido pueda desaparecer. Las hace un perito informático o un servicio de certificación, y garantizan la integridad de la prueba mediante huella digital (hash), sello de tiempo y cadena de custodia.
- Si hay mensajes privados, conservar el dispositivo y los originales, no solo capturas.
Captura o certificación
Una captura sirve para una denuncia ante la plataforma. Pero si la otra parte puede impugnarla, por ejemplo en un juicio por vulneración del derecho al honor o por injurias o calumnias (artículos 205 a 210 del Código Penal), conviene que la prueba esté certificada.
4. Los documentos que justifican tu petición
Es lo que convierte una queja en una solicitud con fundamento. Depende del caso:
- Auto de archivo o sobreseimiento, si la información se refiere a un procedimiento penal que se cerró sin condena.
- Sentencia absolutoria, si fuiste juzgado y absuelto.
- Sentencia firme a tu favor en un caso por difamación o por vulneración del derecho al honor.
- Justificante de pago o de cumplimiento, si se trata de una deuda, una sanción o una condena ya cumplida.
- Cancelación de antecedentes, si procede.
- Documentos que prueben que algo es falso: facturas, contratos, certificados, comunicaciones.
- Denuncia presentada, en casos de suplantación, acoso, sextorsión o difusión de imágenes íntimas.
No hace falta aportar el expediente entero: basta con la resolución y, si es largo, señalar la parte relevante.
5. La acreditación de representación
Si la solicitud la presenta otra persona en tu nombre, hay que demostrar que puede hacerlo:
- Autorización firmada por ti, con copia de tu DNI, para trámites ante plataformas o buscadores.
- Poder notarial en algunos casos, sobre todo para actuaciones judiciales o ante ciertas entidades.
- Patria potestad o tutela, si se actúa en nombre de un menor o de una persona con medidas de apoyo.
- Acreditación de heredero o de la persona designada, si se trata de datos de una persona fallecida (artículos 3 y 96 de la LOPDGDD).
6. Las solicitudes previas y sus respuestas
Si ya has pedido la retirada antes, guarda todo:
- La solicitud que enviaste y la fecha.
- La respuesta recibida, o la prueba de que no hubo respuesta.
- Los números de referencia que te dieron.
Son imprescindibles para reclamar después ante la AEPD o para acudir a un juzgado, y demuestran que actuaste de buena fe.
Un último consejo
Prepara una carpeta por caso, con los documentos nombrados de forma clara y una lista de las URLs. Si el caso es amplio, ese orden marca la diferencia.
Y no esperes a tenerlo todo para empezar a conservar pruebas: las capturas y las direcciones son lo primero, porque el contenido puede cambiar o desaparecer en cualquier momento. Los documentos judiciales o las autorizaciones se pueden reunir después, mientras se prepara la solicitud.
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