El ciberacoso es el uso de internet, las redes sociales o la mensajería para hostigar, humillar, amenazar o aislar a alguien de forma repetida. Puede venir de un desconocido, de una expareja, de un compañero de trabajo o de clase. Tiene una particularidad que lo hace especialmente duro: no termina al salir de casa o del colegio, porque el móvil va contigo a todas partes.
Cómo reconocerlo
Algunas formas habituales de ciberacoso son:
- Mensajes insistentes de insultos, amenazas o humillaciones.
- Publicaciones o comentarios que ridiculizan o difunden rumores.
- Exclusión deliberada de grupos o difusión de capturas para burlarse.
- Suplantación para publicar en tu nombre.
- Difusión de imágenes privadas o montajes.
- Control y vigilancia por parte de una pareja o expareja: revisar el móvil, exigir la ubicación, presionar.
Lo que lo distingue de un conflicto puntual es la repetición y la intención de hacer daño.
Si eres tú quien lo sufre
1. No respondas
Responder suele alimentar el acoso. No es debilidad, es estrategia: mantener la calma te protege y evita que lo que digas se use en tu contra.
2. Guarda pruebas
Capturas con fecha y hora, URL de perfiles y publicaciones, conversaciones completas. No borres nada. Lleva un registro de cada episodio. Si el caso puede ir a juicio, valora que un perito informático certifique las pruebas.
3. Bloquea y denuncia
Bloquea al acosador en cada plataforma y denuncia sus perfiles y publicaciones por acoso. Revisa tu privacidad: quién puede escribirte, ver tus publicaciones o etiquetarte.
4. Pide ayuda
La línea 017 de INCIBE ofrece ayuda gratuita y confidencial sobre problemas de ciberseguridad, incluido el ciberacoso. Si el acoso viene de una pareja o expareja, el 016 atiende a víctimas de violencia de género.
5. Valora la denuncia
El acoso reiterado que altera gravemente tu vida cotidiana puede ser delito de acoso (artículo 172 ter del Código Penal). Las amenazas, las injurias, las calumnias y la difusión de imágenes íntimas también están tipificadas. Denuncia ante la policía con todas las pruebas.
Consejo
Pide a alguien de confianza que te ayude a revisar los mensajes y a guardar pruebas. No tienes por qué leer cada insulto tú solo, y otra persona puede ayudarte a ordenar la información.
Si la víctima es tu hijo o tu hija
Señales de alerta
Cambios bruscos de humor, nerviosismo al recibir notificaciones, dejar de usar el móvil de repente o, al contrario, no soltarlo; no querer ir al colegio, aislarse de sus amigos, problemas de sueño. Ninguna señal por sí sola lo confirma, pero merecen una conversación tranquila.
Cómo actuar
- Escucha sin juzgar. Lo más importante es que sienta que puede contártelo sin castigo. Quitarle el móvil como primera reacción hace que la próxima vez no te lo cuente.
- Guarda pruebas junto con él o ella, sin difundirlas.
- Habla con el centro educativo. Los colegios e institutos tienen protocolos de actuación ante el acoso escolar, también cuando ocurre en internet. Pide que se active y deja constancia por escrito.
- Denuncia el contenido en las plataformas y bloquea a los acosadores.
- Busca apoyo. La línea 017 de INCIBE atiende también a familias y educadores, y la Fundación ANAR tiene un teléfono de ayuda para niños y adolescentes.
- Acude a la policía si hay amenazas, difusión de imágenes íntimas o el acoso es grave. Si el acosador es menor de edad, interviene la Fiscalía de Menores.
La Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, refuerza las obligaciones de centros y administraciones para prevenir y actuar ante estas situaciones.
Retirar el contenido
Además de frenar el acoso, suele ser necesario retirar lo que ya se ha publicado: perfiles, vídeos, montajes, comentarios. Las plataformas tienen la obligación de tramitar las notificaciones de contenido ilegal según el Reglamento de Servicios Digitales, y la AEPD dispone de un canal prioritario para contenido sexual o violento.
Te ayudamos
Si sufres ciberacoso o lo sufre alguien de tu familia, analizamos tu caso gratis, aseguramos las pruebas y gestionamos la retirada del contenido en las plataformas, que son quienes deciden finalmente. Cuando el caso lo requiere, trabajamos con un despacho de abogados. Te damos un presupuesto cerrado antes de empezar. Más información en eliminar contenido de redes sociales.


